octubre 18, 2007

EDICIÓN NÚMERO UNO


De antemano sé que ya hay Blogs a morir y que uno más no le hace falta a nadie... excepto a mí. Con todo lo que implica llevar un registro de las cosas que suceden desde éste lado de la pantalla, habré, pues, de tomar ese atrevimiento y aunque habrá un millón y medio de cosas que les vengan valiendo madre, les agradezco la lectura y su atención.

Este primerísimo post va dedicado a aquellas personas que me alentaron, y por que no, convencieron a seguir poniendo en línea las cosas que me atiborran la cabeza y son como los pelos, pues aunque no quiera salen. Entonces, que sea éste un feliz comienzo y espero que una vez que hallan venido, continúen llegando una y otra vez, que siempre serán bien recibidos.

Muy Sinceramente: Sketch!

LA INOXIDABLE LEVEDAD DEL SER.

No es la primera vez que siento algo así. No sé si se llama desencanto, baja de energía o algún error en los sistemas de arranque, pero si, lo he sentido ya y no me gusta para nada. No es para nada que se haya establecido alguna especie de conflicto entre el sistema que me permite latir, sonreír y ser funcional, pero creo que algo dentro de mi reluciente y frío pecho se tronó.

Y tras tener en mente la idea de haber sido especial por haber estado en mis manos su despertar a la carne y los menesteres del amor lúbrico, simplemente se puso off-line. Llevó a pulir y a grabar su frío y latonado trasero para posteriormente lucirse como carne ante quien se deje.

Fué entonces que pasó. Y estoy seguro que por un momento tuvo la loca idea de que yo estaba trasmitiendo enteros los archivos de aquellos buenos tiempos, acudiendo a mi base de datos en que yo acoplaba mi hardware con el suyo y derramábamos lubricante a todas horas y siempre a escondidas del mundo entero... pero eso fué hace ya tanto... que hubo que hacer algunas actualizaciones y por fin hallé un puerto seguro para enchufar mi corazón latonado y de antiguo modelo.

Yo simplemente aproveché para ir vaciendo las cookies que me hacían lento el sistema, descargué muchas cosas que se quedaron incompatibles a estos tiempos modernos en que ella está en el escaparate con el trasero al aire, mostrándose, creo yo, para parecer una verdadera vampiresa de apenas pocos años, fantaseando y poniendo hadr el soft de cuanto usuario quiera conectarse... y yo, tan pronto hube vaciado el último de aquellos datos, le dí DELETE a lo que pudiera haberse quedado flotando.


De tal suerte, yo estoy sentado precisamente debajo de ese hoyo en el cielo, el cual se habría abierto para mirarme desde allá, escribiendo mientras afuera una de las últimas lluvias de la temporada acaba de llevársela lejos, a donde estuvo siempre, mientras que yo elimino esa idea de haber tenido algún tipo de privilegio en su disco duro-ultra-duro, aunque fuera simple ego, pues mi corazón C: no está como para esas ecuaciones tan de primaria.

¿Que puede decir un modelo de tan excelsa manufactura ante el desacoplo de unidades que nunca llegó?

Yo solamente le dije: "Adiós, Robotina, Adiós"

Me quedo pensando: "Ahora sí, robot de rancho, ya te tocaba una ingeniera"... Y miren que esas cosas pasan. Claro que pasan.